Jobs & Internships

Search By Skills:








Full time
Part time
Intern


Advanced Search »

Cómo "manejar" al jefe

Beth Braccio Hering, redactora de CareerBuilder



Analizando su propia relación jefe/empleado, John Ewert, vicepresidente de DRIVEN Public Relations en Temecula, California, confiesa que él mantiene una relación fantástica.

"De partida, creo que el factor más importante que hace que la relación entre mi jefe y yo sea tan buena, es el respeto", dice Ewert. "Somos responsables por nuestros actos, buenos o malos y nos hacemos cargo de nuestros errores haciendo honor a la verdad. Nos enorgullece acordar el disenso, sin dejar de discutir las cuestiones de forma abierta, explorando opciones para hallar soluciones. Se que parece vulgar, pero respeto y confianza son las claves de una relación exitosa".

Como expertos, supervisores y trabajadores satisfechos damos fe: el "vulgar" consejo de Ewert da en el blanco. Te presentamos aquí algunos consejos para que cualquiera pueda establecer una mejor relación con su jefe o jefa:

La comunicación importa

"En algunos entornos de oficina, empleados y gerentes están tan sumidos en las exigencias diarias que la comunicación queda relegada. La falta de comunicación puede deteriorar, a largo plazo, la relación empleado/supervisor", asegura Marni Bobich, gerente de equipo de Administaff (una organización dedicada a la provisión de servicios profesionales).

El intercambio diario de correos electrónicos es rápido y suele ser suficiente, aunque Bobich sugiere verse las caras periódicamente. "Aunque no desees convertirte en un fastidio, la comunicación interpersonal puede ayudar mucho a mostrar tu deseo de desarrollar y mantener una relación de trabajo positiva. Decide el tipo de información que es mejor comunicar cara a cara y discútela durante la reunión".


Generar confianza

Los expertos coinciden en que la aparición de un potencial problema es la situación típica en la que siempre deberías acudir a tu jefe.

"Si un proyecto no está marchando bien no le ocultes las malas noticias por miedo a su mirada", dice Melinda Stephenson, co-fundadora de The Leadership Room, un programa exclusivo de desarrollo para ejecutivos en ascenso. "Si se está incubando un problema o estás lidiando con algo, házselo saber. Si tu jefe llega a confiar en las alertas que le envías y en las soluciones que propones, habrás construido una sólida relación".

"Ahórrale tiempo a tu jefe", dice Anja Schuetz, coach de gerentes de personal en Holanda. "Cuando acudes a él con un problema, cuéntale todos los intentos que has hecho por resolverlo. Anticípate a sus preguntas y pon a su disposición documentos y pruebas para que pueda ver las cosas a través tuyo y evaluar la situación rápidamente, en lugar de tener que analizar todo de cero".

Otras formas de desarrollar confianza pueden ser:


  • Mantener confidencialidad sobre cualquier información sensible respecto al jefe o a la compañía.

  • Abstenerse de hablar del jefe por detrás de él.

  • Señalar sus errores con tacto (y preferentemente en privado).



Los jefes también son humanos

Vale la pena recordar que los jefes desean una atmósfera tranquila tanto como cualquier empleado. Aunque no es necesario hacer de él tu nuevo mejor amigo, desarrollar una relación cordial puede fortalecer vínculos.

"Siempre comenzamos nuestra conversación, ya sea telefónica o por correo electrónico, con un saludo amistoso, un '¡Buenos días!' o '¿Qué tal tu fin de semana?'" dice Kaitlynn Carter, quien trabaja para una empresa dedicada a la planificación de bodas en Portsmouth, N.H. "Es muy útil mostrarse considerado hacia la otra persona y comprometido a tener un intercambio amistoso".

Otras ideas que ayudan a construir una relación afable, apropiada para la oficina, son:


  • Halagar de manera auténtica. ("Me gusta su nuevo saco").

  • Buscar temas de conversación de interés común. ("¿Vio el partido de béisbol de anoche?")

  • Expresar interés por un evento importante de su vida. ("¿Cómo estuvo la ceremonia de graduación de su hijo?")

  • Demostrar gratitud. ("Gracias por permitirme salir temprano para asistir al concierto de mi hija").

  • Expresar congratulaciones. ("Felicitaciones por obtener esa nueva cuenta").



A veces, un almuerzo puede ayudar. Si se comparte un viaje de negocios, utiliza el tiempo de espera del avión o un viaje en taxi para conocer al otro como persona.

Recuerda que están del mismo lado.

Casi seguro tú y tu jefe comparten muchos objetivos: un salario, reconocimiento, una compañía fuerte, logros en la carrera. Pararse frente a diversas situaciones como equipo, puede ayudar a ambos.

"En resumen: esfuerzos positivos es igual a resultados positivos", concluye Ewert. "A veces, hay proyectos que no deseamos encarar. A veces, tenemos problemas fuera del trabajo más allá de nuestro control. En otras ocasiones, nuestros clientes modifican los plazos de entrega o cambian el foco de un proyecto. En lugar de insistir en el tema y evadir la solución, nos adaptamos y logramos vencer. Vemos a nuestros clientes y empleados como socios y nos satisface mucho ayudar a hombres de negocio y empleados a ser exitosos".

Subscribe  |