8 maneras de negociar beneficios laborales
Rachel Farrell, especial para CareerBuilder.com
En los últimos dos años, la situación económica ha tomado desprevenidos a los buscadores de empleo. Pero pese a la cantidad de despidos, las altas tasas de desempleo y el largo tiempo que muchas personas llevan sin trabajar, ha habido unos pocos afortunados que se han mantenido en sus puestos para toda la vida (vida profesional, en realidad).
Pero ahora que la situación económica está mejorando, a las empresas les interesa mantener a sus empleados más destacados y atraer a otros nuevos. Para retener a sus trabajadores estrella, es posible que las empresas endulcen sus ofertas con beneficios no monetarios, de acuerdo con una encuesta de Accountemps.
Cuando se consultó a directores de finanzas acerca de los beneficios que planean ofrecer o ya están ofreciendo, el 29% dijo que subsidiar la capacitación y la educación estaba al frente de la lista. El 24% mencionó horarios flexibles, trabajo a distancia y programas de mentores.
"Ahora que recién estamos saliendo de la recesión, estos beneficios son una manera rentable de que los empleadores recompensen y retengan al personal y atraigan nuevos empleados", comenta Max Messmer, presidente de Accountemps y autor de Kit de recursos humanos para principiantes (Human Resources Kit For Dummies). "Los incentivos más populares son aquellos que ayudan a desarrollar la carrera profesional y dan a los empleados algo de control sobre sus horarios de trabajo".
El problema es que muchos empleados y personas que buscan empleo no saben cómo negociar esos beneficios, sólo están acostumbrados a regatear el dinero.
"Muchos entrevistados tienen incorporada la noción de que la compensación monetaria del sueldo es el único factor a tener en cuenta. Lo que muchos no logran ver es que hay muchos otros beneficios con 'valor monetario' además de los que se reflejan directamente en el sueldo", explica Tina Chen, vicepresidente de operaciones de Employco USA, Inc. "Sólo por el hecho de que una empresa no sea flexible en la negociación de salarios, no significa que no esté dispuesta a ofrecer otros extras en lugar de un sueldo más elevado. Hay muchos 'beneficios' que pueden compensar la diferencia y hacer más atractivo el lugar de trabajo".
Algunos de estos beneficios son: más vacaciones, horarios flexibles, beneficios para continuar los estudios y reintegro de gastos de instrucción, entre otros. Y, a veces, negociar estos beneficios puede en realidad ser mejor que negociar un sueldo más alto, dice Bill Driscoll, presidente de distrito de Robert Half International.
"Como normalmente estos beneficios son menos costosos, es posible que los empleadores sean más flexibles para ofrecerlos que en el caso de sueldos más elevados. Con esto en mente, los candidatos pueden sentirse más cómodos al pedir más beneficios que cuando piden más dinero", explica Driscoll.
Hay varios motivos por los cuales los empleadores pueden no estar dispuestos a pagarte un sueldo más cuantioso, según dice Jean Baur, asesora senior de Lee Hecht Harrison y autora de ¡Eliminado! ¿Y ahora qué? Cómo salir de la crisis de haber perdido el empleo y recuperarse en la carrera profesional (Eliminated! Now What? Finding Your Way from Job-Loss Crisis to Career Resilience).
"En realidad, está relacionado con la estructura de las empresas. Un gerente de contrataciones no puede incorporar a un gerente de nivel medio con un sueldo mayor al de los gerentes superiores, así que hay más probabilidades de éxito si se pide una bonificación por contratación o vacaciones adicionales". "A menudo, es mucho más fácil obtener una semana extra de vacaciones que lograr un aumento de $10,000 en el sueldo básico".
Además, hay ocasiones en las cuales el desempeño o las habilidades del trabajador no ameritan un aumento de sueldo, observa Driscoll.
"Muchos empleadores quieren asegurarse de que los sueldos se correspondan al conjunto de habilidades del empleado y los resultados directos, a diferencia de lo que ocurre con un 'sueldo solicitado'", agrega Chen. "A medida que los empleadores se hacen más conscientes de los costos de las contrataciones, quieren asegurarse de que la calidad del trabajo de los empleados sea la requerida y que puedan superar las expectativas. Los empleados deben demostrar que valen lo que piden, así que, a menos que los empleadores sientan que el trabajo que han visto es excepcional, lo más probable es que no consideren ofrecer un sueldo más alto".
Los siguientes son ocho consejos para ayudarte a negociar beneficios en lugar de un sueldo más robusto.
1. Prepárate para la discusión. "Investiga cuáles son las tendencias actuales de beneficios en tu área y tu sector de la industria, y detecta cuáles son más probables que te ofrezca tu empleador", sugiere Driscoll.
2. Cubre tu puesto. "Si negocias vacaciones más largas, idea un plan de cómo cubrir tu puesto cuando estés ausente", recomienda Chen. "Esto le hará la vida más sencilla a tu empleador en cuanto a tener que hacer malabares para llenar el hueco y hacer menos visible tu ausencia".
3. Expone las ventajas económicas. "Los empleados deben ser capaces de mostrar cómo el beneficio que buscan no sólo los ayudará a cumplir sus objetivos personales, sino que también beneficiará a la empresa", dice Driscoll. "Por ejemplo, al asistir a un seminario sobre una nueva aplicación de software de la industria, puedes ayudar a tu colegas a ponerse al día con esa tecnología más rápido".
4. Ten en cuenta al empleador. "Antes de pedir algo que te beneficie, pregúntate cómo beneficiará al empleador", aconseja Chen. "Si pides horarios flexibles para poder dejar a los niños en la escuela y pasarlos a buscar, y preferirías trabajar desde las 7:00 a.m. hasta las 3:30 p.m. en lugar de desde las 8:00 a.m. hasta las 4:30 p.m, por ejemplo, intenta algo parecido a esto: 'Trabajar de 7:00 a.m. a 3:30 p.m. también me permitirá atender las primeras llamadas que pasen por la recepción y que generalmente van al correo de voz. También puedo recibir entregas temprano en lugar de que las dejen en la puerta de entrada donde las pueden robar fácilmente'", dice Chen.
5. No seas exigente. Según Bauer, debes recordar que estás pidiendo más vacaciones o una bonificación por contratación, no es que tengas derecho a ellas. "Prioriza lo que es más importante para ti: dinero, flexibilidad, vacaciones o beneficios de salud. Luego pide uno o dos beneficios. Este no es el momento para largas listas de exigencias, porque al empleador se le podrían ir las ganas de contratarte. Si negocias de manera positiva y limitas tus exigencias, no perderás la oferta".
6. Prepara un plan B. "Negociar requiere flexibilidad y los empleados deben tener una segunda opción en mente en caso de que les rechacen la primera", advierte Driscoll. "Por ejemplo, si tu empleador no te permite trabajar a distancia, quizá puedas trabajar desde una oficina satélite que quede más cerca de tu casa".
7. Estudia. Chen dice que continuar con tu educación no sólo es beneficioso para tu crecimiento personal, sino también para la empresa. "Si quieres que la empresa te pague un curso o seminario al cual te gustaría asistir, evalúa agregar lo siguiente: 'Me interesa mucho asistir a este seminario de indemnizaciones sobre gestión de reclamaciones. Siento que si pulo un poco esta área, seré capaz de procesar reclamaciones con más eficiencia y minimizar nuestra exposición a pagar estas reclamaciones'".
8. Mantén el profesionalismo. "Independientemente de cuál sea la respuesta a tu pedido, mantén una actitud positiva e intenta siempre finalizar la discusión con tono positivo. Si rechazan tu pedido, pregunta a tu gerente si hay algo específico que puedas hacer para obtener el beneficio en el futuro", dice Driscoll.